13 de Marzo 2020
13 de marzo 2020
Hidalgo del parral, chihuahua, México.
Recuerdo ese día tanto como si hubiese sido ayer. Era un viernes y sin duda alguna me tocaba levantarme temprano y asistir a mi escuela, estaba realmente emocionada pues ya era mi último año dentro del bachillerato y sin duda alguna esperaba con grandes ansias mi graduación. Cuando comenzó la clase mi profesor se veía un poco desconcertado y fue entonces cuando nos dio la terrible noticia de que todos tendríamos que estar en casa, eso me tomo por sorpresa, pues estaba confirmando lo que anteriormente había visto en las noticas, que ni mas ni menos se trataba de un virus y rumoraban que el contagio era excesivamente rápido y que la muerte era segura, debido a que no había explicación exacta y mucho menos una cura, lo único que pasaba por mi mente era si los grandes médicos y químicos encontrarían la cura para este gran desastre. A lo largo del día trate de disfrutar un poco de todo, ya que no la certeza de cuando volveríamos a clases, cuando finalizaron las clases lo único que me preguntaba el cuándo volvería a ver a mis amigas o si había disfrutado lo suficiente mi último semestre, mientas volteaba a ver detalladamente la escuela, mi mas grande consuelo era pensar que la tecnología estaba muy avanzada y que la cura la encontrarían pronto. Cuando llegue a casa lo primero que hice fue contrale a mi familia y entre carcajadas dudaron de que llegara a ser toda una emergencia sanitaria y de igual forma pensé que era absurdo que llegara hasta este cito del mundo, sin embargo, mis pensamientos no dejaban de cesar sobre cómo podían ser los contagios o si realmente era ciertos esos rumores y las dudas me carcomían poco a poco, por ende ese día en la tarde me dedique a investigar y al instante logre darme cuenta que la OMS había declarado oficialmente el 11 de marzo del 2020 una pandemia a nivel mundial. Realmente experimente mucha tristeza y preocupación, ya que me daba intranquilidad la salud de mi madre, debido a que vive en E.U.A. y no saber mucho de ella atormentaban mis pensamientos, no obstante, recordé que mi hermana se encontraba en Juárez y que su esposo trabajaba en un hospital como enfermero, esa cuestión me puso aún más inquieta, así mismo decidí hacerles llamadas y lo único que les rogaba era que se cuidaran. Cuando cayó la noche logre asumí que mi graduación, las fiestas y el ver a mi familia más lejana, sería realmente algo incierto, sin esperar que el mundo que conocíamos pronto cambiaria para siempre.
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